Ensayo del video: Entrevista a Vitocho García Belaunde sobre crimen organizado
INTRODUCCIÓN
La situación política y social en Perú ha sido objeto de creciente preocupación en los últimos años, marcada por la inestabilidad gubernamental, el resurgimiento del crimen organizado y la fragmentación de los partidos políticos. En el video, Víctor Andrés García Belaunde ofrece una reflexión profunda sobre estos temas, señalando que el Congreso, como entidad legislativa, no actúa de manera independiente del gobierno, lo que complica la formulación de políticas efectivas para enfrentar el crimen y la inseguridad. La falta de claridad en la definición del "terrorismo urbano" y su relación con el crimen organizado subraya la confusión que existe en el discurso político, dificultando la implementación de medidas adecuadas para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Además, García Belaunde destaca la desconexión entre el gobierno y la ciudadanía, un fenómeno que se ha intensificado ante la baja aprobación de la presidenta Dina Boluarte. Esta desconexión no solo alimenta el descontento social, sino que también impide que las políticas públicas respondan a las necesidades reales de la población. La atomización de los partidos políticos, por su parte, contribuye a la ineficacia del sistema democrático, ya que dificulta la formación de coaliciones sólidas y coherentes que puedan abordar los problemas de manera integral.
En este contexto, es fundamental explorar los factores causales que han llevado a esta crisis y las estrategias de control social que podrían implementarse. La comunicación efectiva entre el gobierno y la sociedad, la formalización del empleo y la creación de un marco legal claro son aspectos cruciales para restaurar la confianza en las instituciones. Este ensayo se propone analizar estas dinámicas complejas y ofrecer un diagnóstico que permita vislumbrar posibles soluciones para un Perú más seguro y cohesionado, donde el diálogo y la colaboración sean los pilares de una democracia robusta y efectiva..
DESARROLLO
1.La Criminalidad
Jean Pinatel en su libro “ la sociedad criminógena” publicado en el año de 1979 nos da una distinción entre crimen, criminal y criminalidad
1.1¿Qué es el crimen?
Es la conducta antisocial propiamente dicha y tiene un inicio desarrollo y un fin aquí se analiza los factores que se dieron para la producción del evento
1.2 ¿Qué es el criminal?
Es el autor del crimen, el sujeto individual, el actor de la conducta antisocial.
1.3 ¿Qué es la criminalidad?
Es el conjunto de conductas antisociales cometidos contra la colectividad que se produce en un tiempo y espacio determinado, para el estudio de esta es necesario la intervención de varias disciplinas como demografía, estadística, historia, etc. también podemos decir que es la relación entre el crimen y estadística, entonces decimos que es un fenómeno social de naturaleza negativa que produce daños reversibles o irreversible
La criminalidad nos va a servir para poder observar, analizar, poder diagnosticar y llevar a cabo de acuerdo con eso datos una política criminal o criminológica
Según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 26,9% de la población peruana a partir de los 15 años fue víctima de algún delito. Por su parte, el Índice Global del Crimen Organizado 2023 de la organización The Global Initiatiative Against Transnational Organized Crime ubica al Perú en el puesto 32 de 193 países en criminalidad.
Según el Sistema Integrado de Estadísticas de la Criminalidad y Seguridad Ciudadana (SIECYSC) , el Perú enfrenta altos niveles de criminalidad, con delitos comunes como robos y homicidios que afectan significativamente a la población. Las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) indican que la tasa de victimización ha aumentado, reflejando una creciente inseguridad ciudadana.
La criminalidad tiene efectos devastadores en la sociedad. Aumenta la sensación de inseguridad entre los ciudadanos y además, afecta negativamente el desarrollo económico y social.
2. Política Criminológica
Es ésta el conjunto de respuestas que un Estado estima necesario adoptar para hacerle frente a conductas consideradas reprochables o causantes de perjuicio social con el fin de garantizar la protección de los intereses esenciales del Estado y de los derechos de los residentes en el territorio bajo su jurisdicción.
Entonces decimos que la política criminológica es aquella que va a incentivar o desincentivar cierto tipos de conductas un claro ejemplo de esto es los semáforos. Dicho conjunto de respuestas puede ser de la más variada índole.
2.1 Puede ser social
Como cuando se promueve que los vecinos de un mismo barrio se hagan responsables de alertar a las autoridades acerca de la presencia de sucesos extraños que puedan estar asociados a la comisión de un delito.
2.2 Puede ser jurídica
Como cuando se reforman las normas penales.
2.3 puede ser económica
Se crean incentivos para estimular un determinado comportamiento o desincentivos para incrementar los costos a quienes realicen conductas reprochables.
2.4 puede ser cultural
Cuando se adoptan campañas publicitarias por los medios masivos de comunicación para generar conciencia sobre las bondades o consecuencias nocivas de un determinado comportamiento que causa un grave perjuicio social.
2.5 Adicionalmente pueden ser administrativas
Como cuando se aumentan las medidas de seguridad carcelaria.
3. Investigación científica y investigación criminal
En los últimos años, Perú ha enfrentado un contexto político caracterizado por una creciente crisis de inseguridad ciudadana, una marcada desconfianza en las instituciones públicas y una serie de controversias en torno a la aprobación de leyes para combatir el crimen organizado. Este estudio busca explorar cómo el gobierno ha manejado estos desafíos, el impacto que han tenido en la percepción ciudadana y las implicaciones de la reciente ley de crimen organizado aprobada por el Congreso.
3.1 Contexto político y social en Perú
Perú ha experimentado una inestabilidad política constante en las últimas décadas, marcada por la fragmentación de los partidos políticos, la alta rotación en la presidencia y la falta de coherencia en las políticas públicas. Esta situación ha debilitado la confianza en el gobierno y en las instituciones, lo que ha contribuido a la percepción de una gestión deficiente de problemas urgentes como la inseguridad ciudadana.
El país también enfrenta retos económicos que agravan la situación, tales como el desempleo y la desigualdad, factores que están correlacionados con un aumento en las tasas de criminalidad.
3.2 Inseguridad ciudadana: causas y respuestas del gobierno
La inseguridad en Perú ha alcanzado niveles alarmantes, especialmente en zonas urbanas como Lima y Callao. Los delitos comunes, como el robo y el asalto, así como la creciente violencia generada por bandas criminales y el narcotráfico, han incrementado la sensación de vulnerabilidad entre la población. Este aumento de la criminalidad es resultado de una combinación de factores:
Economía informal y pobreza: La alta tasa de informalidad laboral y la pobreza generan condiciones en las que el crimen se vuelve una opción para algunos sectores de la población.
Debilidad institucional: Las instituciones encargadas de la seguridad, como la Policía Nacional y el Poder Judicial, se ven afectadas por problemas de corrupción, falta de recursos y limitada capacitación.
Narcotráfico: Perú, como uno de los mayores productores de hoja de coca, sigue luchando contra el narcotráfico, que financia a redes criminales y aumenta la violencia.
En respuesta a este panorama, el gobierno ha implementado medidas como aumentar el presupuesto en seguridad, crear grupos especiales dentro de la Policía para combatir el crimen organizado y reformar el sistema judicial. Sin embargo, estas medidas no han logrado revertir la percepción pública de inseguridad.
3.3 Credibilidad en las instituciones públicas
Uno de los factores clave que agravan la situación de inseguridad es la pérdida de confianza en las instituciones públicas. La corrupción ha sido un problema sistémico en Perú, afectando tanto a la clase política como a las fuerzas de seguridad y al sistema judicial. Casos recientes de corrupción que involucran a expresidentes y altos funcionarios han erosionado la legitimidad del Estado.
La falta de credibilidad en las instituciones tiene efectos directos sobre la percepción de inseguridad. Un estudio del Latinobarómetro de 2022 indicó que solo el 12% de los peruanos confiaba en el Congreso, mientras que la confianza en la Policía Nacional era del 21%. Este deterioro en la legitimidad afecta la capacidad de las autoridades para implementar políticas eficaces y socava la cooperación ciudadana en la lucha contra el crimen.
3.4 Ley de crimen organizado una herramienta o un riesgo
En medio de la crisis de seguridad, el Congreso de la República aprobó una Ley de Crimen Organizado destinada a fortalecer el marco legal para combatir redes criminales. La ley otorga mayores facultades a las autoridades para investigar, procesar y sancionar delitos relacionados con el crimen organizado, incluyendo el narcotráfico, el lavado de activos y el tráfico de personas.
La ley ha sido presentada como una solución urgente a la creciente amenaza del crimen organizado, pero también ha suscitado críticas:
Potenciales abusos: Algunos expertos en derechos humanos y analistas políticos han señalado que la ley podría ser utilizada de manera abusiva por las autoridades, dada la falta de controles efectivos y la débil institucionalidad del país. La ampliación de las facultades de las fuerzas del orden podría derivar en violaciones de derechos civiles si no se garantiza una fiscalización adecuada.
Falta de claridad: Otro punto de crítica ha sido la vaguedad en la definición de "crimen organizado", lo que podría llevar a interpretaciones arbitrarias de la ley y afectar a actores no relacionados directamente con este tipo de delitos.
Confianza ciudadana: La aprobación de esta ley, en un contexto donde la confianza en el gobierno y las instituciones está en declive, ha sido vista con escepticismo por gran parte de la población. La ciudadanía cuestiona si realmente servirá para combatir el crimen o si se trata de una medida simbólica que no tendrá impacto real.
4. Factores causales y control social
La desconexión entre el gobierno y la gente en Perú es súper preocupante porque ha creado una especie de desconfianza generalizada. Es como si la mayoría de las personas sintiera que los políticos no tienen idea de lo que está pasando en el día a día, y eso genera frustración. Esta falta de conexión no solo hace que la gente se sienta ignorada, sino que también crea una especie de vacío en la relación entre el gobierno y la ciudadanía. Y cuando no hay esa comunicación, es normal que las personas empiecen a desconfiar, sobre todo cuando las decisiones que se toman desde arriba no parecen mejorar cosas tan importantes como la seguridad o el empleo.
Encima, tenemos el tema del crimen organizado, que es un monstruo que ha ido creciendo cada vez más en los últimos años. Es un problema gigante porque parece que, en algunos casos, hay nexos entre el crimen y la política. Cuando eso pasa, todo el sistema se debilita, y la gente empieza a pensar que no hay nadie en el poder que realmente esté luchando por ellos, sino que más bien están todos metidos en el mismo saco. Esto no solo afecta la seguridad del país, sino que también empeora la percepción de la justicia y del gobierno en general.Y, como si eso no fuera suficiente, los partidos políticos en Perú están totalmente fragmentados. Es como si cada grupo estuviera jalando para su lado y no hubiera una verdadera representación unificada. Cuando los partidos no pueden ponerse de acuerdo ni unirse para crear políticas claras, se pierde mucho tiempo en peleas internas y no se avanza en resolver los problemas que de verdad importan. Esta atomización de los partidos políticos es súper dañina porque, al final del día, deja a la gente sin una representación efectiva y debilita aún más la confianza en el sistema político.
Entonces, ¿cómo se podría arreglar todo esto? Primero que nada, se necesita un control social más fuerte. Las leyes que se propongan tienen que ser súper claras y, sobre todo, efectivas. No pueden ser confusas ni ambiguas porque, si lo son, al final nadie las entiende ni las cumple. Además, el gobierno necesita mejorar muchísimo su comunicación con la gente. Es clave que haya transparencia y que el gobierno le cuente al pueblo lo que está haciendo, y cómo lo está haciendo, para que la gente pueda sentir que hay alguien trabajando por ellos. Sin esa transparencia, la desconfianza va a seguir creciendo. Otra cosa súper importante es promover la formalización del empleo. ¿Por qué? Porque cuando la economía está dominada por empleos informales, el crimen organizado se aprovecha y crece. Si el gobierno puede fomentar más trabajos formales, va a ser más fácil controlar y reducir la influencia del crimen. Aparte, esto también le daría a la gente más estabilidad económica, lo que mejoraría las condiciones de vida en general.
Por último, el Congreso tiene una responsabilidad enorme en todo esto. Ellos son los que deben crear leyes que regulen y controlen el crimen, pero tienen que hacerlo de una manera que no se confunda con las funciones del gobierno. Cada uno tiene su rol, y el Congreso debe centrarse en legislar de manera que realmente ataque los problemas más graves que está enfrentando el país.
5. Migración y seguridad ciudadana
La migración y la seguridad ciudadana son temas interrelacionados que han cobrado especial relevancia en el contexto peruano, particularmente a raíz del éxodo masivo de migrantes venezolanos. En la entrevista de Víctor Andrés García Belaúnde ,se abordaron estos temas, destacando cómo la llegada de migrantes ha impactado la percepción de seguridad y las tasas de criminalidad en el país.
La criminalidad en Perú ha experimentado un aumento significativo, en parte debido a la migración masiva, especialmente de venezolanos. García Belaúnde señala que muchos de estos migrantes, al llegar en condiciones precarias, son vulnerables a ser cooptados por organizaciones criminales. Desde una perspectiva criminológica, este fenómeno puede entenderse a través de la teoría del control social, que sugiere que la ausencia de vínculos sociales fuertes y el debilitamiento de las instituciones familiares y comunitarias pueden facilitar comportamientos delictivos. La migración, al desestabilizar estas estructuras, puede contribuir a un aumento en la criminalidad.
5.1 Migración y Criminalidad
La migración venezolana ha generado cambios demográficos significativos en Perú, lo que, según investigaciones recientes, ha influido en las tasas de criminalidad. A medida que aumenta el flujo de migrantes, también lo hace la proporción de personas con perfiles propensos al delito. Esto se debe a que algunos migrantes, al llegar a un nuevo país, pueden enfrentar condiciones económicas adversas que los empujan a involucrarse en actividades ilícitas. La investigación indica que muchos migrantes venezolanos han sido vinculados a delitos agravados, lo que ha contribuido a una percepción generalizada de inseguridad entre la población local.
5.2 Percepción de Inseguridad y Victimización
La percepción de inseguridad ha aumentado notablemente desde el inicio del éxodo venezolano. La llegada masiva de migrantes ha llevado a una estigmatización de esta población, donde se les asocia erróneamente con el aumento de la criminalidad. Esta percepción no solo afecta a los migrantes, quienes también se convierten en víctimas de delitos, sino que también genera un clima de miedo y desconfianza en la sociedad peruana. La investigación muestra que este fenómeno ha llevado a un aumento en las tasas de victimización y a una mayor demanda por parte de la ciudadanía para implementar medidas más estrictas contra la delincuencia.
6. Derecho penal del enemigo
Es una teoría que ha generado un intenso debate en el ámbito jurídico penal a nivel mundial, y Perú no es la excepción. Esta doctrina plantea que ante determinadas amenazas extremas para la sociedad, como el terrorismo o el crimen organizado, el Estado puede adoptar medidas penales excepcionales, dirigidas a neutralizar a quienes se consideran "enemigos" del orden social.
Si bien el Derecho Penal del Enemigo no está explícitamente consagrado en el ordenamiento jurídico peruano, se observan ciertas tendencias y normas que podrían relacionarse con esta teoría:
Legislación antiterrorista: Las leyes peruanas contra el terrorismo contienen disposiciones que podrían considerarse como una aplicación del Derecho Penal del Enemigo, al establecer penas severas y medidas de seguridad excepcionales para los terroristas.
Delitos de crimen organizado: La legislación penal peruana también ha endurecido las penas para los delitos de crimen organizado, lo que podría interpretarse como una respuesta a la necesidad de neutralizar a estas organizaciones consideradas como una amenaza para el Estado.
Detención preventiva: El uso de la detención preventiva en casos de alta peligrosidad también se ha justificado en términos de protección de la sociedad.
6.1 Críticas y debates
La aplicación del Derecho Penal del Enemigo en Perú, ha generado un intenso debate debido a las siguientes razones:
Riesgo de autoritarismo: Se argumenta que esta teoría puede conducir a un abuso de poder por parte del Estado y a la restricción injustificada de derechos fundamentales.
Eficacia cuestionable: No existe un consenso sobre la efectividad de estas medidas para combatir la criminalidad y el terrorismo.
Principio de legalidad: La aplicación de penas excesivas y la restricción de derechos pueden entrar en conflicto con el principio de legalidad y el derecho a un proceso justo.
El Derecho Penal del Enemigo es un tema complejo y controvertido que plantea importantes desafíos para el sistema jurídico peruano. Si bien es cierto que el Estado tiene la obligación de proteger a la sociedad de amenazas graves, es fundamental que se establezcan límites claros y garantías para evitar abusos y garantizar el respeto a los derechos fundamentales.
7. Abolicionismo
El abolicionismo penal en Perú representa una corriente de pensamiento que propone una transformación radical del sistema penal tradicional. En lugar de centrarse en el castigo y la rehabilitación, el abolicionismo busca abordar las causas estructurales de la criminalidad y promover alternativas más justas y efectivas.También es relevante para Perú por 3 razones
Crisis carcelaria: El hacinamiento en las cárceles peruanas y su ineficacia para rehabilitar a los internos son evidentes.
Desigualdad y criminalización: Las poblaciones más vulnerables son las más afectadas por el sistema penal, lo que refleja las profundas desigualdades sociales del país.
Ineficacia del sistema actual: A pesar de los altos índices de encarcelamiento, la criminalidad persiste, cuestionando la efectividad de las políticas criminales actuales.
7.1 Desafíos y obstáculos
Mentalidad punitiva: La sociedad peruana, como muchas otras, está arraigada a una cultura que favorece las respuestas punitivas ante el delito.
Desconocimiento: Existe una falta generalizada de información sobre el abolicionismo y sus propuestas.
Intereses institucionales: Las instituciones encargadas de la seguridad y la justicia suelen resistirse a cambios radicales que pongan en cuestión su poder.
7.2 Aportes del abolicionismo
Reducción del encarcelamiento: Liberar a personas encarceladas por delitos menores o no violentos.
Atención a las causas: Enfocarse en las raíces sociales de la criminalidad, como la pobreza, la desigualdad y la falta de oportunidades.
Justicia restaurativa: Promover el diálogo y la reparación del daño entre las partes involucradas en un delito.
El abolicionismo ofrece una visión crítica y constructiva sobre el sistema penal peruano. Si bien enfrenta desafíos, representa una oportunidad para repensar las políticas criminales y construir una sociedad más justa y equitativa.También el abolicionismo penal en Perú plantea un desafío al sistema penal tradicional, ofreciendo una alternativa que busca abordar las causas profundas de la criminalidad y construir una sociedad más justa y equitativa.
CONCLUSIÓN
En conclusión la criminalidad es un problema súper complicado que afecta a todos en la sociedad, y en Perú no es la excepción. Según lo que plantea Jean Pinatel en su análisis de crimen, criminal y criminalidad, no basta con ver sólo a los delincuentes como individuos aislados. Hay que entender que el crimen es más bien una especie de síntoma de muchos problemas más grandes que afectan a la sociedad en su conjunto. Cuando hablamos de criminalidad, nos referimos a todas esas conductas antisociales que ocurren en un contexto específico, en un tiempo y lugar determinados. Y para realmente comprender este fenómeno, necesitamos un enfoque interdisciplinario que incluya estudios de estadística, historia, sociología, etc.
En el caso de Perú, la criminalidad está en niveles súper altos. Ya no es solo un problema de delincuentes comunes robando o asaltando; también estamos hablando de crimen organizado. Esto ha creado un ambiente de inseguridad que afecta la vida diaria de las personas, especialmente en las grandes ciudades como Lima y Callao. El narcotráfico, las pandillas y las redes de crimen organizado tienen un control bastante fuerte en algunas zonas. A todo esto se suma la falta de confianza en las instituciones públicas, que se ha visto muy debilitada por la corrupción y la ineficiencia del gobierno en enfrentar estos problemas de raíz.
El gobierno ha intentado combatir esto con medidas como la Ley de Crimen Organizado, que da más poder a las autoridades para investigar y castigar a los que están involucrados en delitos graves como el narcotráfico o el lavado de dinero. Pero el problema con este tipo de leyes es que, si no se implementan bien o si no se les pone suficiente control, pueden ser un arma de doble filo. Hay un montón de críticas diciendo que estas medidas podrían llevar a abusos de poder, porque las instituciones en Perú no son tan fuertes ni confiables como deberían ser. Además, la ley no es del todo clara en algunos puntos, lo que genera más desconfianza en la población, que ya de por sí está bastante escéptica de las intenciones del gobierno. Pero la criminalidad no es solo un tema de castigar a los que cometen delitos. También tiene que ver con prevenir que la gente llegue a esos extremos. Una de las principales causas del aumento del crimen en Perú es la pobreza y la informalidad laboral. Hay muchísimas personas que no tienen acceso a trabajos formales y, al no ver otra salida, terminan involucrándose en actividades ilegales. Es por eso que es tan importante que el gobierno trabaje en la formalización del empleo y en mejorar las oportunidades económicas para todos, porque cuando la gente tiene opciones, es menos probable que se incline hacia el crimen. Por otro lado, la desconfianza en las instituciones es otro gran problema. Si la gente no confía en la Policía, en el Poder Judicial o en el Congreso, no va a colaborar con las autoridades. Y si no hay esa cooperación, es muy difícil que las políticas de seguridad tengan éxito. La corrupción dentro de estas instituciones es una de las razones principales de esta desconfianza. Casos de expresidentes y altos funcionarios involucrados en corrupción han hecho que la gente pierda totalmente la fe en que el sistema pueda funcionar como debería.
En este sentido, el Congreso también tiene una responsabilidad súper importante. Son ellos quienes deben legislar de manera efectiva para crear un marco legal que permita combatir la criminalidad, pero sin abusos. Tienen que diseñar leyes que realmente ataquen los problemas más graves y que lo hagan de manera clara y justa, sin dejar lugar a malentendidos o a interpretaciones arbitrarias.
Al final del día, la batalla contra la criminalidad no es solo un enfrentamiento entre policías y delincuentes. Es una lucha por el alma misma de un país que merece vivir en paz, sin miedo a salir a la calle o soñar con un futuro mejor. Perú tiene en sus manos la oportunidad de cambiar el rumbo, de transformar sus sombras en luz, de reconstruir la confianza y darle a cada ciudadano una razón para creer que el cambio es posible. Porque un Perú libre de criminalidad no es una utopía; es una meta que, con unidad y determinación, puede alcanzarse. El destino del país no está escrito, y la historia siempre deja espacio para los que se atreven a luchar por un futuro más justo y seguro.
BIBLIOGRAFÍA
LP - Pasión por el Derecho. (2017, 23 septiembre). LP | Política criminal y modelos manageriales de gestión | Jaris Mujica [Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=7WBp8ipqJCM
Studocu. (s. f.). JEAN Pinatel Unidad 3 Resumen - MATERIAL DE ESTUDIO CÁTEDRA PSICOLOGÍA CRIMINOLÓGICA LA NUEVA - Studocu. https://www.studocu.com/es-ar/document/universidad-catolica-de-cordoba/psicologia/jean-pinatel-unidad-3-resumen/29037389
LP - Pasión por el Derecho. (2018, 8 mayo). LP | Criminalidad organizada en el Perú | Edhin Campos Barranzuela [Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=x4FK-hKHC0M
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